Entienda mejor la perdida auditiva. ¿Cómo saber si padece de pérdida auditiva?

Probablemente Usted sea el último en enterarse. La mayoría de las pérdidas auditivas suceden de manera gradual, por lo que probablemente Usted no se dé cuenta hasta que se convierta en un gran problema. Generalmente, las personas a su alrededor lo notarán primero.

Tal vez note que les debe pedir a las personas que repitan lo que dicen. Tal vez se encuentre esforzándose para oír las conversaciones. Tal vez se canse mucho debido al esfuerzo necesario para oír. Tal vez necesite aumentar el volumen del televisor más que antes. Con el paso del tiempo, puede que evite situaciones sociales y pierda el interés en las actividades que anteriormente disfrutaba. Tal vez advierta que puede oír, pero no siempre entender lo que oye. Esto sucede más que nada cuando existe ruido de fondo. Puede parecer que a veces las personas murmullan.

Pero otras veces, logra entender perfectamente. Es natural pensar que el problema yace en que las demás personas no hablan con claridad.

De ser así, Usted no es la única persona. Según la Organización Mundial de la Salud, existen aproximadamente 360 millones de personas en el mundo que padecen de pérdidas auditivas discapacitantes. Casi una persona de cada tres mayor a 65 años sufre de perdida auditiva. Adicionalmente, la población de personas con pérdidas auditivas es cada vez más joven.

El impacto de la pérdida auditiva sobre la calidad de vida puede ser profundo. Afortunadamente, la ayuda se encuentra disponible.

Entienda mejor la pérdida auditiva.¿Por qué sucede? El oido humano es un sistema altamente complejo de análisis de sonido. Es capaz de detectar sonidos sobre una extensa gama de intensidades
y frecuencias. Un problema con cualquiera de las partes del sistema puede causar una pérdida auditiva.

Generalmente, dividimos al oído en tres principales secciones: el oído externo, el oído medio y el oído interno. El oído externo cumple la función de recolección de sonido. Las vibraciones del sonido causan un movimiento del tímpano, el cual está conectado a una cadena de tres íntimos huesecillos en el oído medio. EI oído medio intensifica la energía de las vibraciones del sonido y las conduce a la cóclea en el oído interno. La cóclea es verdadero Órgano de la audición. Dentro de la cóclea hay miles de células ciliadas. Estas células ciliadas son sensibles a las diferentes frecuencias e intensidades del sonido.

Las vibraciones de sonido que ingresan a Ia cóclea hacen que las células ciliadas generen señales electroquímicas. Las ce’IuIas ciliadas están conectadas a las fibras del nervio auditivo. Las señales electroquímicas viajan por las fibras del nervio auditivo hasta el cerebro y el cerebro las reconoce como sonidos.

La medicina cuenta con dos grandes definiciones para Ia pérdida auditiva: pérdida auditiva conductiva y pérdida auditiva neurosensorial.

La pérdida auditiva conductiva sucede cuando un problema en el oído externo o medio interfiere con la transmisión del sonido. Por ejemplo, una gran acumulación de cerumen, infecciones o crecimientos en el oído externo o agujeros en el tímpano pueden interferir con la transmisión de sonido. La condición denominada otoesclerosis (que causa que los pequeños huesecillos se tornen rígidos y no puedan vibrar) o factores genéticos también pueden causar una pérdida auditiva conductiva. Con frecuencia, la intervención médica puede corregir o mejorar este tipo de pérdida auditiva.

Cuando esto no es posible, los audífonos generalmente ayudan. La pérdida auditiva neurosensorial es el termino que se usa para describir problemas en el oído interno, ya sea en la cóclea, en el nervio auditivo o en Ia vía auditiva (comúnmente denominada sordera de nervio). Existen muchas causas para la pérdida auditiva neurosensorial pero la más común es el deterioro de las celulas ciliadas en la cóclea debido al envejecimiento y/o a la exposición prolongada a sonidos fuertes. El 90% de todas las perdidas auditivas son del tipo neurosensorial. La intervención médica difícilmente ayuda a este tipo de situación. Afortunadamente, los audífonos sí ayudan.

También existe un tercer tipo de perdida auditiva denominada mixta. Es simplemente una combinación de problemas conductivos y neurosensoriales. muchas personas con pérdidas auditivas mixtas también se pueden beneficiar del uso de audífonos.

Cuando se daña la audición, generalmente son los sonidos en las frecuencias más altas los que desaparecen primero (eg. los sonidos de las aves cantando). A medida que avanza Ia pérdida auditiva, los sonidos necesarios para el entendimiento del habla comienzan a ser afectados. Ya no se escuchan las consonantes suaves de alta frecuencia y se torna difícil distinguir confiablemente un sonido de otro. Es por esto que le puede resultar difícil seguir las conversaciones.

Los próximos pasos
Cuanto más pronto se dé cuenta que puede tener una pérdida auditiva, más pronto puede realizarse una evaluación auditiva completa y comenzar a beneficiarse de un tratamiento adecuado. ¡Cuando las personas prueban los audífonos, generalmente se sorprenden al descubrirlo mucho que se habían estado perdiendo! Si Usted o un miembro de su familia tiene alguna pregunta o inquietud sobre la perdida auditiva, consulte con su médico o su profesional de la audición para recibir más información.